Llévate tres y paga solo dos con el cupón TRIPLE

por Valladolid, Juan de · Consejo Superior de Investigaciones Cientificas · tapa blanda · 612 pag
* Todos nuestros productos son revisados cuidadosamente para fomentar la cultura sostenible.
Cada producto se revisa, limpia y verifica antes de enviarlo. Si no es lo que esperabas, te devolvemos el dinero.
El "Liber de concordantia legis Dei", de Juan de Valladolid, conocido hasta ahora con el tÃtulo "Concordia legum", como lo cita el "Fortalitium fidei", de Alfonso de Espina, se inscribe comúnmente dentro de la literatura de polémica judeo-cristiana, protagonizada en buena parte por judÃos conversos; pero no es propiamente una obra de polémica: quiere ser solo una obra doctrinal instructiva. Juan no busca disputas, trata de mostrar a sus correligionarios judÃos el camino de la conversión a la fe cristiana a través de su reflexión personal, de su solución a los puntos de fricción que impiden a los judÃos aceptar a Cristo MesÃas, el gran problema que les mantiene en una ley mosaica caduca. Juan muestra que la ley mosaica halla su perfección en la ley de Cristo. Solo ocasionalmente se apoya en argumentos de razón, en cuanto le sirven al argumento de fe. La ley, la fe, presidida por la autoridad del conocimiento profético, está por encima del conocimiento racional filosófico. Juan da cabida a argumentos filosóficos a través de su representante máximo, Aristóteles, pero siempre a un nivel secundario. Su apoyo primario es la Biblia, sobre todo el Antiguo Testamento, fuente de fe común para cristianos y judÃos, donde Juan se halla cómodo. En la teologÃa cristiana, no se siente con conocimientos de maestro; pero él no se dirige a los cristianos, que tienen buenos doctores y libros sobre su fe. La ley de Mahoma, contenida en el Corán, le parece una mezcla mal hecha de directrices judÃas y cristianas, un conjunto poco serio; no harÃa falta entrar en reflexiones, pero lo hace para mostrar su incoherencia. A los herejes les pide fidelidad con la autoridad. Los que no creen quedan fuera de su propósito, pero les llama a incorporarse a la única ley, a la ley de Dios.